NUEVO SISTEMA DE FUNCIONAMIENTO DEL LIBRO DE VISITAS DE LA SEGURIDAD SOCIAL

Siguiendo con las mejoras iniciadas en los trámites fiscales y la legalización de libros empresariales, la gestión empresarial ha dado un nuevo paso adelante en su modernización y digitalización gracias a la Ley 23/2015, de 21 de julio, Ordenadora del Sistema de Inspección de Trabajo y Seguridad Social, al regular ésta un nuevo sistema de funcionamiento en lo que respecta al Libro de Visitas de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
Este libro de visitas ha pasado siempre por ser uno de los grandes desconocidos de la gestión empresarial. En efecto, desde principios del siglo XX, con diversas modificaciones desde entonces, se ha establecido en España la obligación de que cada empresa y empresario contase con un libro físico de visitas, adecuadamente diligenciado por la autoridad competente, en cada centro de trabajo, en el cual se anotarían las actas, comentarios y advertencias de las visitas de los Inspectores de Trabajo y de la Seguridad Social. El número relativamente pequeño de visitas de los inspectores, el desconocimiento de la obligación de tener un libro distinto en cada centro de trabajo (lo cual suponía un excesivo trámite para muchos empresarios) y el laxo régimen de sanciones por no tener el libro en el momento de la inspección llevaron a que dicha obligación empresarial fuese en muchas ocasiones ignorada, reduciendo su utilidad.
Con el fin de agilizar estos trámites y convertir al libro en una herramienta realmente útil, el artículo 21.6 de la Ley 23/2015 establece que a partir de ahora los inspectores extenderán diligencia utilizando, “en lo posible”, medios electrónicos, por lo que no se impondrán obligaciones a los interesados para adquirir o diligenciar cualquier clase de libros o formularios para la realización de dichas diligencias.

A partir de ahora los inspectores extenderán diligencia utilizando, “en lo posible”, medios electrónicos, por lo que no se impondrán obligaciones a los interesados para adquirir o diligenciar cualquier clase de libros o formularios para la realización de

Todo ello supone abrir la puerta de manera definitiva al formato electrónico, que ya había sido implantado, con muy poco éxito, en algunas Comunidades Autónomas (todo ello a pesar de las dudas que crea la inclusión en la ley de la expresión “en lo posible”) y, sobre todo, supone la derogación de la obligación de que cada empresa y empresario tenga un libro físico diligenciado en cada uno de los centros de trabajo.
Cuál será el mecanismo establecido para llevar a cabo esta novedad legislativa resulta todavía desconocido, al remitirse la propia Ley a una Orden del Ministerio de Empleo y Seguridad Social que desarrollará dicho precepto y que todavía no se ha publicado. Sin embargo, la Ley 23/2015 ya está en vigor, por lo que la obligación antes mencionada ya ha desaparecido.
Hasta la publicación de la Orden anteriormente citada, recomendamos:
• Para las empresas y empresarios que hayan iniciado su actividad a partir de la entrada en vigor de la Ley 23/2015, para la apertura de nuevos centros de trabajo o para aquellas empresas y empresarios que no cumplieran con la obligación de tener un Libro de Visitas diligenciado, ya no es necesario que adquieran ni diligencien un Libro de Visitas de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
• Para aquellas empresas y empresarios que sí tuvieran ya diligenciado el Libro de Visitas en los centros de trabajo, que conserven dichos Libros a disponibilidad de una eventual inspección, al menos hasta que se publique la Orden que desarrolle la Ley 23/2015 y se establezcan las condiciones concretas de la nueva regulación, conscientes, en todo caso, que la ausencia del Libro de Visitas ya no será sancionable.