EL 7 DE ABRIL DE 2015 HA COMENZADO LA CAMPAÑA DEL IRPF E IMPUESTO SOBRE EL PATRIMONIO DE 2014

El pasado 7 de abril se inició la campaña del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y del Impuesto sobre el Patrimonio (IP) correspondiente al ejercicio 2014. Desde ese día y hasta el 30 de junio (ambos inclusive) han de presentarse, si se está obligado a ello, las declaraciones correspondientes a estos Impuestos.
 
Como novedad de este año, es posible presentar la declaración del IRPF utilizando el programa de ayuda (programa PADRE) desde el mismo 7 de abril, cuando tradicionalmente la Agencia Tributaria no permitía esta opción hasta pasados unos días desde el inicio de la campaña. Por lo tanto, quienes preparen su declaración utilizando el programa PADRE, podrán solicitar la devolución que en su caso les corresponda desde el principio de la campaña. Las declaraciones deben presentarse hasta el 25 de junio si se domicilia el pago o hasta el 30 de junio en los demás casos.

Las declaraciones de estos dos impuestos deben presentarse hasta el 25 de junio si se domicilia el pago o hasta el 30 de junio en los demás casos

La normativa del IRPF establece los supuestos en los que es obligatorio presentar la declaración del impuesto y están también recogidos en la Orden Ministerial HAP/467/2015, de 13 de marzo, por la que se aprueban los modelos de declaración del IRPF y del IP, ejercicio 2014. En general, siempre que se obtengan rentas (del trabajo, del capital mobiliario o inmobiliario, ganancias patrimoniales…) que superen determinados importes (no excesivamente elevados), las personas van a estar obligadas a presentar la declaración del IRPF.
 
Respecto al IP, están obligados a presentar la declaración aquellos a quienes, de acuerdo con las normas del Impuesto, les resulte cuota a ingresar o quienes, a pesar de que no les resulte cuota a ingresar, el valor de sus bienes y derechos sea superior a 2 millones de euros.
 
Merece la pena recordar que el IP es un impuesto cedido a las Comunidades Autónomas, quienes pueden regular, entre otros aspectos, el mínimo exento o establecer deducciones y bonificaciones en la cuota.
 
En este sentido, la Comunidad de Madrid aprobó una bonificación del 100% de la cuota del IP, lo que en la práctica implica que los residentes en esta Comunidad sólo tendrán que presentar la declaración del IP si sus bienes y derechos valorados según las normas del Impuesto superan la cantidad antes señalada de 2 millones de euros. Conviene, por tanto, analizar cada caso concreto para concluir si se tiene o no obligación de presentar las declaraciones del IRPF y del IP y, en caso afirmativo, prepararlas cuidadosamente y presentarlas en plazo.